Es Trenc Arena blanca y aguas cristalinas

Platja d’es Trenc está a 6,5 kilómetros de Colònia de Sant Jordi. Su topónimo (en castellano significa “quebrada”) se refiere a que la apertura del salobral rompe la barrera dunar del litoral, mientras que la tradición oral cuenta que a mediados del siglo XVIII llegó un tsunami (maremoto), originado tras el terremoto de Lisboa, que seccionó el cordón dunar que separaba el mar abierto del humedal.

Esta playa es el último gran arenal sin urbanizar y bien conservado de Mallorca. Con es Salobrar de Campos forma una área protegida de 1.492 hectáreas. Es uno de los espacios vírgenes más concurridos durante los fines semanas estivales.
Es Trenc tiene una blanca arena fina, escasa pendiente, sistema dunar que separa la playa del salobral y los campos de cultivo, y zona húmeda posterior que reúne 171 especies de avifauna migratoria y sedentaria. También se practica el nudismo sobre su talud.

Sus aguas abiertas al sur-suroeste-oeste y noroeste son transparentes. El fondo es de arena, alga y alguna pequeña zona de piedras, a una profundidad de cuatro metros. Se recomienda a los navegantes que se alejen de la playa, ya que existe una losa de medio metro invisible los días de mal tiempo. El lugar más adecuado para fondear es el antiguo embarcadero en la proximidades de s’Illa Gavina (el mayor islote del municipio de Campos, que conserva una cueva prehistórica, también usada por los contrabandistas, y se puede acceder a pie desde Punta de sa Barraca de sa Cenra), mientras que los días que sopla poniente, la Platja d’es Coto es la mejor opción. A tres millas marinas se encuentra la instalación portuaria más cercana, el Port Colònia de Sant Jordi.

El acceso en vehículo particular es sencillo, aunque el aparcamiento público está tarifado (siete euros por día)